martes, 23 de octubre de 2012

Gatita negra

Kuro Neko...
Aquella amiga rara
de razones en el olvido
y un gran corazón

Humana con rasgos gatunos,
mujer que parece gato.
Faltan bigotes mas
nunca saca las garras.

Gatita tierna y amorosa
Tenaz mujer y algo alocada.
Mas una minina aterciopelada
y algo rechonchita.

Mala suerte me das
pero me ayudas mucho así.
Tu sabiduría gatuna, experta sentimental,
repara cosas en mi ser.

Pareces muy fuerte,
pero eres frágil.
tan fragil como pétalos de rosa
o un minino en descanso adorable.

Tu pareces conocer
cada detalle de mi alborotada mente.
mas aun escondes dentro de ti
pesares de una vida joven.

Mujer... sonríe.
No te quedes atrás y háblame.
No solo ayudes a otros
y deja que te podamos ayudar.

Por eso, no nos alejemos.
Dependemos uno del otro.
Amigos siempre, y prometo
velar por que tu ronronear sea alegre.

Sonríe, gatita.
Hay muchas razones para hacerlo.
Me has devuelto este don
y he de devolverte el favor.




(En honor a mi amiga Camila, mi querida Kuro Neko. Gracias oe :D )

viernes, 19 de octubre de 2012

Realidad

Hoy he regresado.
Hoy estoy en casa,
descansando de aquel largo viaje
que emprendimos esos días.

Hoy he vuelto a la realidad.
Hoy he recordado los desafíos de mi vida,
mis metas, trabajos y deberes;
asi como mi rutinaria vida.

Aquí escribiendo me pareciera que
aquellos días de risas y alegrías
fueron solo un cruel y utópico sueño.

¿Por qué, dime, esos lindos recuerdos
de nuestros momentos gratos de amistad
deben desvanecer en un sueño... en esta realidad?

domingo, 7 de octubre de 2012

Alguien que proteger

Instinto de protección: activado.

Fue un buen día. Todos ahí alegres estaban. Vacacionando estaban. Él, feliz de la vida, pero algo intranquilo, confuso y perdido dentro de sí. Aún no tenía el valor para hablar de algo con una persona. Igual, todo fue muy rápido.

Entraron... haciendo destrozos.

Entraron... atacando a todo el mundo.

Entraron... disparando a quemarropa y arruinándole el día a todas las personas que fueron a descansar a ese lugar.

Estaban ahí varios, disfrutando del lugar, cuando oyeron los gritos desde la recepción. No le prestaron la debida atención hasta que oyeron con fuerza lo que sucedía. Entonces, desesperados, buscaron un lugar donde esconderse. Corrieron a sus cuartos para buscar algo que les ayude, sin antes mandar a dos para que investiguen: dos chicos rápidos y hábiles.

Al rato, se unieron los dos en uno de los ambientes: un patio amplio que daba a un salón grande con varios implementos dentro. Este salón se conectaba a un comedor por un pasadizo nada estrecho y con varias platas de adornos en el camino, además de estar lleno de ventanas. Era un bonito lugar, pensaban todos.

Era un día soleado... tan bonito, y que se tiene que convertir en esto.

En eso, se aproximaron. Los 16 ahí reunidos, contando a los dos chicos que fueron a averiguar, estaban ahí replegados, esperando a que algo o alguien se aproximara con fuerza. Los dos chicos entonces explicaron que era un grupo de personas armadas. Todos se llenaron de temor.

Qué pena... un día tan hermo...

¡Alto! Ya llegaron... y empezaron a disparar. A hacerse presentes disparando. La única manera de protegerse de esos disparos era detrás de los muebles. Así lo hicieron y resistieron un rato escapando de sus balas. Y, cuando podían, se acercaban por la espalda a uno y le quitaban sus armas para contraatacar.

Las chicas sacaron cuantas cosas les sirvieran: cremas, sprays o alguna otra cosa de belleza. Una, para su fortuna, guardaba un cuchillo que era un regalo de un amigo suyo. Lo llevó. Por otro lado, los chicos, más fieles a su estilo, sacaron de todo: herramientas, palos y otras cosas que llevaron "para divertirse". Era increíble ver el staff que sacaron.

Uno de ellos, antes de salir de su cuarto con sus "armas", sacó su crucifijo, su rosario y su reloj. El crucifijo se lo colgó, su rosario se lo enrolló en la mano y su reloj se lo puso en la muñeca derecha, debajo de su rosario. Vio y eran las 2:38 p.m. "Señor, ayúdame a salir de esta y proteger a todos" pensó antes de irse.

Lo recordó en ese momento... en que tenía al frente a uno de ellos. Con dos amigos lo tumbaron y le quitaron sus armas, sin antes dejarlo inconsciente con el palo de uno de ellos. Tenían un arma de fuego, pero no sabían cómo usarlo. Fueron donde estaban unas chicas replegadas, y discutieron de cómo usar el arma y quién debía usarla. Una de ellas, la que tenía el cuchillo, se hartó y empezó a disparar como le saliera. Bien, no lo hacía mal. Cuando se dio cuenta de lo que había hecho, entró un pánico dentro de ella. Los otros le animaron diciéndole que siga, ya que le había dado a uno.

Era el turno de la otra chica de agarrar el cuchillo. Era una de las "bravas" y de la que el otro chico no tenía el valor de hablarle. Para sorpresa suya, ella fue con él y los otros dos amigos. Se fueron para un costado y empezaron a sorprender a los hombres armados. Mientras, por el otro lado, las cosas no les iban bien: algunos estaban heridos y los empezaron a capturar, golpeándolos por resistirse y gritándoles cosas de propaganda política.

Las cosas se pusieron peor... Llegaron más por la retaguardia.

Para ese momento, los chicos ya tenían tres armas de fuego y les hacían la vida imposible a los señores. La chica y otros dos amigos suyos la estaban haciendo. Pero eso fue hasta que los sorprendieron por detrás, los ahorcaron un poco y les quitaron las armas. Los otros voltearon y se sorprendieron. Más adelante, los tres chicos y la chica, a la altura de medio pasadizo, se horrorizaron al ver hacia atrás: sus amigos estaban sufriendo, los estaban apaleando. Se quedaron un momento helados y... justo en eso... uno de ellos es agarrado por uno de los invasores. Quedaron tres.

Intentaron regresar al salón y buscar dónde refugiarse. Lograron meterse a un rinconcito algo protegido. Uno de los chicos se desesperó, pero con una cachetada de la chica reaccionó. El otro chico, apretando su rosario en la mano, se armó de valor y salió a enfrentarlos.

"Sacaré fuerzas de adentro y te protegeré. Protegeré a todos", pensó dentro de sí. Mirándola, le transmitió esa idea mientras le decía algo. La miró fijamente, como si nunca más la iba a volver a verla. Soltó una lágrima y salió de su posición. Ella intentó agarrarlo mientras le gritaba que era una locura, pero fue en vano. Él ya había salido a enfrentárseles.

Agarró a uno y lo tumbó. Al otro y lo estampó contra un equipo de ejercicios. Uno más le dio de alma contra la pared. Así a varios más. Sintió como sus implementos le quemaban: su crucifijo y su rosario le hacían arder, como si algo se cargara dentro de ellos: su reloj lo sentía más flexible y; además, sintió algo en su frente, como una marca que se remarcaba ahí y le quemaba. Volteó un segundo a ver dónde estaban la chica y su amigo. Mandó un suspiro de alivio. Al mismo tiempo, ella vio como sus implementos se tornaban extraños: su crucifijo lo veía brillando, su rosario parecía quemarle y un símbolo en su frente pudo distinguir, que le recordó algo que le dijo el chico el año anterior.

El chico seguía con fuerza. Sentía como algo dentro de él lo hacía más rápido y más fuerte. Voces dentro de su cabeza lo animaban. Entró en un estado de batalla, en el que veía todo tan rápido, así como esquivaba y se movía para contraatacar. Era prácticamente un superhumano a esas alturas. El amigo aprovechó para moverse con la chica y rescatar a los otros, ayudándoles en lo que pudieran.

En un momento, el chico sintió un peso extra en una de sus manos. Al blandir su mano, sintió como el aire se movía y le asestó un corte al combatiente al frete suyo. Vio como una espada en su mano, medio borrosa. La chica, al verlo de nuevo, divisó lo mismo. El amigo y los otros chicos no podían ver nada extra en él.

En el momento en el que mejor se sentía y mejor le iba peleando - ya habían caído más de veinte por su mano - sucedió lo peor. Un disparo... una bala a su pierna, que lo hizo tropezar en plena corrida y estamparse contra la pared. Tan fuerte fue el golpe que aquel muro se rajó, y el chico sacó heridas por golpe. Mucha velocidad empleada... Un grito de dolor, seguido de un grito de desesperación femenino y gritos a coro de angustia.

El chico, después de un gran esfuerzo, se reincorporó; justo a tiempo para recibir un puñetazo de un viejo de unos 52 años. Más edad, más fuerza. El golpe lo mandó un metro a volar, para caer de espaldas y muy dolido. Se levantó lo más rápido que pudo y siguió peleando, pero con mucha dificultad. En eso, más disparos: le caen 3 balas más: la primera en el antebrazo derecho, la segunda un poco más arriba de la muñeca izquierda.

El tercero en el costado.

Después de lucharla y resistir los dos primeros balazos, cayó al suelo por segunda vez. La chica volvió a gritar de desesperación, queriendo ir a correr a su encuentro. Sus amigos la sostuvieron con fuerza, más era más fuerza de la que pensaron necesaria: a ella la movía una fuerza más fuerte de lo normal, una desesperación y un sentimiento de angustia tan fuertes que la pusieron a mil, solo para correr a por el chico. Todos le gritaron que se quedara allí donde estaba, así como el mismo chico, el cual se sorprendió de verla tan preocupada por él... pues nunca la había visto así, ni aunque él tuviera una herida abierta. Ella también se dio cuenta de eso: que se estaban preocupando mucho por él. Los dos se sorprendieron dentro de sí.

El chico, en ese momento en el suelo, recordó algo... algo sobre la labor de un caballero: siempre a proteger.

Entonces, el muchacho sacó fuerzas de la nada y se levantó con una mirada más fiera. Los señores se asustaron y se demoraron un segundo en disparar sus ráfagas, segundo que él aprovechó para atacar con todas sus fuerzas, viendo más nítidamente su espada y usándola con todas sus fuerzas. Cayeron 5 más en ese momento. Mas no fue suficiente.

Habían llegado muchísimos de esos señores al lugar... y para cuando se dio cuenta, estaba rodeado de al menos unos quince, los cuales le golpearon y dispararon de alma. Tan fuerte fue su ataque que el pobre muchacho terminó volando unos 3 metros para golpearse de espalda a la pared de nuevo. Sus amigos estaban horrorizados con la escena: su amigo prácticamente estaba dando su vida para salvarlos y ellos no podían hacer nada.

El muchacho dejó de ver su espada y vio por última vez a la chica. Le dijo que era hermosa con una mirada que revelaba un "lo siento, no pude". Luego de verla, cerró los ojos. Muchos de sus amigos empezaron a sollozar.

Una risa malévola corrió por su mente en ese letargo... Algo que lo reactivaría.

Algo loco e iracundo... Más un grito femenino...

Lo despertó.

Abrió los ojos con una mirada perdida. Los señores lo miraron con extrañeza mientras se acercaban con cautela. Dieron unos pasos más cuando uno de ellos ordenó al del frente eliminarlo. Este se acercó más en medio de las protestas de los chicos.

Cuando se dio cuenta, el muchacho, antes moribundo, estaba ahora al frente suyo clavándole su mano derecha al fondo de su cuello. Lo último que vio el infortunado fue la cruz de su rosario.

Mandó una risa macabra a muy alto volumen y se asestó contra los otros. Con una velocidad mucho mayor y una malevolencia total, se abalanzó contra los otros hombres armados, preparado a acabar con todos uno por uno. Parecía burlarse de cada muerto que dejaba atrás.

Esquivando las balas, evitando los golpes y puñaladas y botando los cocteles molotov a otros sitios, pudo acabar con la mayoría de enemigos. Incluso, alguna herida infringida... la ignoraba.

En el momento de mayor trance, se acercó a uno y, de un zarpazo, le arrancó medio pecho. Riéndose, se alejó de él aproximándose a su próxima víctima, que no pasó mejor suerte, pues con la misma garra le destrozó la espalda y lo dejó desangrando así.

Así fue uno a uno, dejándoles moribundos o matándolos de golpe. Sus amigos veían con horror el espectáculo, pues no lo recordaban así. Además, antes de llegar a ese trance, él solo dejaba inconscientes a sus oponentes. Ahora, en cambio, y como si todo el respeto que tenía por la vida desapareciera, los aniquilaba de maneras detestables.

Al borde de acabar con todos, ya se le veía cansado, así pues se notó que optaba por reducir a uno para luego pasar a otro. Hasta que llegó el punto en que sus oponentes ya casi ni podían defenderse. En ese momento, empezó a "pasar revista" a sus enemigos, "terminando el trabajo" con cada uno. Iba a darle el último golpe a un joven de los hombres armados...

-¡Samuel, basta!

El grito femenino resonó en toda la sala. El chico detuvo su zarpazo, milímetros antes de arrancarle el cuello. Hubo un silencio total, interrumpido por la respiración agitada del joven que casi muere. Entonces, el chico soltó al joven con violencia al suelo y volteó como con desprecio a donde estaba la chica, con una mirada desafiante.

-¡Samuel, te digo que...! - titubeó, pues la situación la tenía alterada. Mas volvió a coger fuerzas para hablar - te digo que te... ¡que te detengas y ya pares!

El chico parecía confundido. Volvió a ver a su próxima víctima y luego a la chica. Sus ojos parecían querer salir de sus cuencas: bien abiertos. La vio con una cara como de asombro, desesperación, culpa... muchas cosas en una.

-Samuel... ¡Samuel detente! Ya para con esto... ¿Así me querías demostrar que... que tú...?

El chico se puso más indeciso. Se acerco un poco y tiró al señor que estaba vigilando a sus amigos, quien quedó muy atónito.

-No te me acerques... ¡aléjate, Samuel!

El chico, que tenía agarrado al hombre ese, lo soltó y la miró con una cara que, de no ser por los rasgos que tenía en ese momento y la sangre salpicada, hubiera conmovido a cualquiera. Se la quedó viendo fijamente casi un minuto, en silencio... Ella le mandó una cachetada.

Vio con desprecio al señor y... volteó donde la chica. Se le abalanzó.

Todos los chicos se alarmaron. Intentaron oponérseles todos, queriendo evitar que Samuel toque a la chica. Ella también estaba asustada: pensaba que quizá la iba a atacar y matar como a los otros señores.

Sin embargo... él la abrazó. Se le abalanzó simplemente para abrazarla. Sintió como volvía a la normalidad en su interior mientras sentía el calor de la chica en su piel y en sus llagas. Su sangre ya no la sentía brotar y el dolor desapareció, solo por rodearla con sus brazos. La chica... sin opción, hizo igual.

-Lo siento, mi niña. Gracias, Ariana, por todo lo que has hecho por mí.

El chico se quebró y rompió en sollozos. Habló con una voz extraña, quizá producto de su trance. Su cara había tenido todo ese momento una mirada furibunda con expresiones de ira, además de unas marcas extrañas de color blanco y amarillo. Todo eso empezó a desvanecerse de a pocos.

Por su parte, la chica se sentía extraña. Aceptó su abrazo y sus disculpas para sus adentros y lo veía con una cara de ternura, como comprendiendo lo que había hecho. Si bien su razón le decía que lo suelte y lo vote, había también algo dentro de ella que le hacía abrazarlo y hacerle sentir un poco de amor. No obstante, sus compañeros se peleaban por querer separarlos y votar al muchacho. Tenían ellos bien presente lo que acababa de hacer con todos esos hombres armados y, por considerarlo raro y peligroso, querían apartarlo.

Aun así, Samuel y Ariana los ignoraron. Se quedaron ahí en el suelo un rato. Ella estaba sentada con las piernas adelante y flexionadas, mientras que él estaba echado frente a ella con su cabeza en su regazo y con los brazos aun rodeándola.

-Ariana, ¿podrás perdonarme por todo lo que hice? - El chico levantó la mirada y le preguntó a la chica.

-No... - la chica rió un poco - Ya bueno, tendré que hacerlo. Igual, nos salvaste a todos. Gracias a ti.

El muchacho, entre más sollozos, se dejó desvanecer agobiado por las heridas. Se quedó dormido. La chica estaba consciente de ello y supuso que, por sus ganas, no iba a morir pues ella estaba abrazándolo. Les dijo a sus amigos que lo comprendieran pues les había ayudado. Incluso, les increpó que debían arreglar ese desastre y curar a los que estaban mal heridos. Uno de ellos recordó que aun faltaban otros nueve chicos y que no sabían dónde estaban. Por la puerta llegaron cuatro de ellos. Eran todos varones. Preguntaron que había pasado y se sorprendieron de ver a los dos chicos en el suelo de esa manera, además de ver a varios con heridas. Decidieron, pues, que debían restablecerse y buscar a los cinco restantes entre todos; además de preparase a pelear con más hombres armados.

-Oye, Samuel. - la chica le habló con la voz más dulce que pudo - ¿Tienes fuerza para un poco más? Hay que rescatar a los otros.

-Dame un ratito más, Ariana. - entreabrió sus ojos. Su voz ya se había normalizado, así como los rasgos extraños de su cara habían desaparecido - Déjame descansar, linda, para poder cumplir con lo que me pides.

-Jaja, ok. Sigue durmiendo entonces. Pero recuerda que hay que limpiar esto.

-¿Tengo que hacerlo? Ay...

-Sí, lo sabes bien.

-Ya bueno... no te preocupes. Lo haré.

-Además de protegerme. - una bonita sonrisa invadió la cara de Ariana.

-Ya, no te... - Samuel se sintió completo en ese momento. - Si, mi Arianita.

Entonces, sacó sus brazos, se acomodó, recostó su cabeza en su regazo y volvió a dormirse.

Instinto de protección: en letargo.

lunes, 1 de octubre de 2012

Examen


Bueno… vamos a comenzar. Este examen promete ser muy difícil. Mucha gente está esperando que lo haga bien. Esperan que consiga una alta nota y logre pasar a la siguiente fase. Bueno… mejor comienzo de una vez.
Mmm… estos temas los he aprendido todos estos años de secundaria. Creo que si podré. Ah, verdad. Aún no empieza el examen. Será mejor que me calme y… ¿y esas voces? Vienen de afuera. Me parecen conocidas… ¡Ah, ya sé! ¡Son mis compañeras! Y mi compañero. Que felices se escuchan. Jaja, la suerte de que tuve que entrar primero al salón para dar mi examen. Bueno… chicos: a cualquier salón que les toque, que les vaya de lo mejor. Sobre todo tú… amiga que aun quiero un montón pero que no lo sabes.
Bueno… aquí sentado y esperando a que empiece el examen. Creo que descansaré un momento, para recuperar la mente y liberar la tensión. Si… hace días que no he dormido bien. Mucho me distraigo con otras cosas, las cuales me han dejado despierto. Pero ahora sí paz y tranquilidad. Me pregunto qué será de los otros. Y de mi amiga, sobre todo. ¿Entenderán las preguntas? ¿Cuántas harán? ¿Habrá servido coger los cuadernos para estudiar? Ay, Dios mio, me estoy tensionando. Mejor me tranquilizo…
Ella… ¿cómo estará? ¿Entenderá todo? ¿Se verá igual de hermosa haciendo el examen? Wow… en un momento como este me concentro en ella. Y eso me relaja. Pero claro que me va a relajar verla en mis pensamientos, como si pasara por un campo amplio de mariposas que revolotean y reflejan los sentimientos que guardo. Me ayudan a relajarme pensando en su semblante y… ¡Rayos, la campana! Ya debo empezar.
Química, ¿verdad? Pan comido. No por nada me he pasado estudiando todo el camino. La primera pregunta… dice calcular la masa de este compuesto. Ya, esto si lo hago. Qué chévere, el examen parece fácil, o al menos la primera pregunta lo estaba. Espera… ¿por qué no me sale? Ah… ya sé. Confundí valores aquí. Listo. Ahora, los siguientes.
Pero… ¿¡qué rayos dice aquí!? No entiendo ni pio. Parecen cosas que pueda resolver, pero estos ejercicios van más allá. Pero, ¿qué significa este símbolo? ¿Y esta unidad? Espera… ¿esto no era con la fórmula de gases? Parece que así no sale. Y no entiendo este símbolo… Bueno, seguiré con otro.
Mmm… preguntas de teoría. Estas si me las como. Wow, están fáciles. Jaja, estos ejercicios me hacen recordar cosas que he hecho. Y hacerlos como si fueran chistes. Pareciera que los demás me miraran con cara de “¿y qué tiene ese loco?”, pero lo que no saben es que estoy 100 veces más relajado que ellos. Creo que eso me aventaja para resolver los ejercicios. Pero igual, algunas cosas no entiendo.
¡Bien! Esta si la entiendo. Calcula que par de átomos… partícula alfa y protón. ¡Fácil! Me acuerdo de esto cuando investigué sobre bombas atómicas el año pasado. Fue interesante descubrir sobre bombas de hidrógeno las partículas que se emiten. También recuerdo eso en mi libro de ciencias. Excelente. Y esa otra pregunta… usa deuterio. También lo vi en las bombas atómicas. ¿Saben? Los estadounidenses son unos malditos genios. Me hubiera gustado que no busquen tanto en bombas así, pero de que sabían, si. Y los rusos… sí que les daban problemas. De cualquier manera, aquí es c y aquí es d.
Oye, verdad. Las cartillas de pregunta tienen de la letra A  la Y, pero solo hay respuesta hasta la D. Jaja, que sería que un chico marque en una de las últimas… sería gracioso. Y bueno, a concentrarse. Y ahora que lo veo, acabo de llegar a la parte de química inorgánica. Revisaré todo el examen. Ajá… ¡Ya sé! La primera parte viene estequiometria y gases; después, teoría; luego, química inorgánica, y finaliza con química orgánica. Sería mejor que empiece con orgánica pero… inorgánica también sé. Veré, pues, como está.
¡Sí! Esta me la sé. Y esta, y esta también. ¡Bien! Habré marcado 4 al ojo. Hablando de ojo… me arden. Creo que si bien estoy en un ambiente claro, me pesa trabajar así. Necesito mis lentes. Esta sensibilidad de los ojos me mata. ¿Qué sería que no tuviera esto? Mis ojos verían tanto y no se cansarían al frente de la computadora o al leer. Y hablando de cansancio… ¿no haber dormido bien me pasará la factura? Ay, son muchas preguntas. A veces pienso que si no tuviera estas limitaciones, incluyendo el asma y otras, sería como un chico normal y mucho más. Pero bueno… sigamos con la 20.
Esto es así y esto asa… Rayos, no entiendo esto. A ver… vayamos a la parte final. Ahí vi que había fórmulas. Espero que me sirvan… Y ahorita que las veo, ni las entiendo. Lo único que quizás me sirva es lo de presión. De ahí no entiendo. Pero… en los ejercicios me dan otra unidad. Qué extraño. A ver, seguiré con la química inorgánica.
Ayayay… viendo estos ejercicios me he acordado de las clases de tercero… éramos buenos chicos ahí atendiendo cosas que no entendíamos. Y como no lo entendíamos… las cosas que hacíamos.
-Este es base y este ácido. La respuesta es la b. – Me dije, mientras volteaba mi mirada a otra pregunta.
Y las preguntas de química inorgánica las veía fáciles. Hasta lo de las bolitas al lado del elemento. ¿Cómo se llamaban? Ah, cierto: configuración de Lewis.
-Uy, que bueno que soy. Es la c. Jaja, que vivo.
Y seguí más adelante, hasta llegar a la química orgánica. Pan comido. Cosas que se me han quedado frescas del año pasado. Lo recuerdo bien: alcanos, alquenos, alcoholes, aldehídos, ácido carboxílicos… pero como que en un examen a veces sientes que te olvidas las cosas y bueno, eso me pasó. Sobre todo en una pregunta, donde me olvidé el radical de cada uno.
-Ay… ¿cómo era? Este, este y este si me acuerdo. Pero estos… ¿Cómo era éster?
Me pasé un buen rato preguntándome, hasta que me puse a soñar despierto con los oxígenos revoloteando. Hidrógenos, carbonos y los más problemáticos: oxígenos. Me hicieron volver a las clases del año pasado. Me hicieron recordar en mi mente aquellas clases de año pasado: las bromas, los problemas, las renegadas del profesor… y mi cuadernos.
-Ah, ya sé. Este no puede ser así. Y si este está, este no. Entonces es la c con alquenos, éster y aldehído.
Y yo feliz de la vida. 4 puntos más. No obstante, las preguntas anteriores si me habían complicado mucho. Había cosas que no me acordaba. De lo que me acordé fue de no hablar en voz alta para que no me digan nada los profesores.
Empecé a tantear, recordando algunas cosas del año pasado de teoría. Este aquí y este allá, ordenando carbonos y su estructura. Me entretuve y me acordaba de varias cosas, hasta de cómo aprendí ese tema: cada uno conecta de tal manera que… oh rayos, eso lo aprendí con ella en clase, pues se sentaba a mí costado en esa época. O al menos cerca mío. Y es verdad: ¿cómo le irá? ¿Cuántas habrá hecho? ¿Estará a gusta? Espero me gane en esta oportunidad. Vamos, hermosa chica, que tú puedes.
-Jeje, la respuesta es la c. A marcar. Jeje. – Después de mi risa nerviosa teniéndola en mi mente, recordé callarme y seguí con la prueba.
Y si… es cierto: ¿se han puesto a pensar qué cosas podrían hacer cuando están dando un examen? Yo hubiera estado en mis clases de inglés o en casa, descansando viendo la tele. Pero fui seleccionado para este examen. Quizás las cosas hubieran sido muy diferentes de no ser así. Son cosas de tiempo-espacio que considero y… ¿¡Qué!? Lo siento. Acabo de ver el reloj y son las 5:10 de la tarde. Me quedan solo 50 minutos de 3 horas. Oh, wow. ¿Tan rápido se ha pasado? Y aún me faltan varias cosas. Y ahora como haré… Solo se me ocurre agarrar mis cosas y fijarme cómo están y… esta es mi calculadora que en la parte de convertir tiene algo extraño… Esa unidad la he visto… ¡Bien, lo tengo! Ahora puedo convertir esto a una unidad que yo conozca. Veamos que tal me va… Excelente, fue por las puras. Igual no me sale.
Aún hay cosas que puedo hacer. Cosas que estoy revisando y, aunque tanteando, las puedo resolver. Solo es cuestión de resolver junto con lo que ya tengo en mi cabeza: mis conocimientos de la base que tengo. Somos todos, trabajando. Ayayay… siento como si hubiera una reproducción en mi cabeza, de un equipo de estéreo. Escucho… escucho Bohemian Rhapsody de Queen… escucho Fíjate Bien de Juanes y… ¿una canción de Lucía de la Cruz? ¿Pero qué…? No es que tenga algo en contra de los criollos pero… como que una canción de ella no me anima. Pero bueno… me relaja. Ah, y Despierta de Líbido. Listo, tengo cubierta la última media hora.
Y bueno… creo que acabé con todo lo que pueda. A descansar. La profe ta dando indicaciones incluso. Me hace recordar… los sucesos de estos días: almuerzos, felicidades, cumpleaños… y hay algunos en particular que me afectan mucho: los que tienen que ver con ella. ¿Pude haber hecho más? Quien sabe… este examen me ha resultado ser un buen psicólogo.
Espera… campana. Será de otra aula. ¿Qué? La miss dice que devolvamos los exámenes. Acabó… y a las 6 en punto. 3 horas resolviendo y pensando. Tantas cosas que he recordado y pensado. Y que nostalgia…3 años seguidos haciendo el mismo examen. Que esta sea la última vez… y no logré mucho.
Bueno, examen-psicólogo de Química, hasta nunca. Me atreveré a hacer lo que viene, vas a ver.

martes, 18 de septiembre de 2012

Nuevas esperanzas

(caray, ya me fregué: me volví a enamorar )




He estado muy mal por todo, sabes?
Problemas por aquí, problemas por acá... Decepciones.
Incluso sabes de una de ellas por los chismes.
Pero... no estoy aquí por eso.
Ni para recordarte mis penurias ni las tuyas.
Ni para recordarte al resto ni a alguien más.
Incluso, Dios me deja este espacio íntimo a los dos.

Bueno... qué puedo decir.
Me gust... no, esa palabra no.
Muy de adolescente y no veo un simple "me gustas".
Veo un "te quiero", un "te adoro",
un "te amo".
Así de grande, aunque te sorprenda o asuste.

Verdad, no tengas miedo.
Sólo son mis sentimientos.
Es lo que pienso y siento
dentro de mi sobre ti.
No tengas miedo, 365 veces en el Libro.
Y lo sabes... lo aprendí contigo.
No tengas miedo... yo soy el que debe temer
porque te alejes de mi.

No sabes lo vulnerable que me siento.
El revelar todo esto..., estar parado frente a ti...
simplemente me hace temblar.
Me siento vulnerable... pero por ti
me permito estar así.
Incluso podría pararme como un gatito bebé
en medio de una jauría de perros furiosos... así me siento.

Bueno... también quién podría resistirse
a esa carita angelical e inocente la tuya,
esa sonrisa de niña que llevas,
esa particular alegría tuya,
en contraste con ese... cuerpazo sexy (si, lo digo así)
esa curva que realiza tu cuerpo
y esa manera matadora de caminar...
lo mejor de una niña junto con lo mejor de una mujer
en una sola... wow si que eres excepcional.

¿Sabes? por verte así
me has hecho salir de mi varias veces.
Pasas con ese porte y esa alegría y yo...
me quedo con la boca abierta, desaparezco del mundo por un instante
hasta que me acuerdo que debo seguir viviendo
para seguir cerca tuyo.

Además de esto, no he visto persona más tajante
más terca, más directa y más recta
para defender lo que piensa. Y eso es grandioso.
Eres un ejemplo para mi... quizá de ti aprenda
el dejar de trabarme.
Tu determinación es simplemente apabullante
con lo cual has logrado hacerte escuchar y salir de varias
bien librada... como debe ser.
Asu, que pareces mil oficios.

Bueno... basta ya de adulaciones.
Aunque todo lo que he dicho es como te veo yo;
sin llegar al tonto floro.

¿Desde cuando? ¿Por qué tú?
Lleva un poco de tiempo... lo reprimí por intentar hacer otra cosa
¡Y HASTA HOY ME ARREPIENTO!
No sabes cuanto me arrepiento de haber reprimido esta...
magnífica sensación de quererte.
Y bueno... ¿Realmente importa desde cuando?
¿Y por qué no pudiste ser tú?
No creo que interese mucho eso en los posibles momentos de alegría
cuando lleguemos a caminar los dos juntos... no, no va importar.
Solo va a importar que estés bien, que estés a gusta,
que estés feliz... conmigo.

Lo que me lleva a...
no sé... me da un no sé qué el decirte...
decirte si quisieras estar conmigo,
decirte si quieres caminar conmigo,
decirte para causarte alegrías a cada rato
decirte para protegerte en cualquier instante
decirte para ayudarte en cualquier cosa, por más mísera que sea...
si viene de ti es gran preocupación.

Solo te pido que,
si tu respuesta es no,
no te alejes... eres una gran persona
una gran chica, una gran mujer
me acostumbré a tu presencia
y me desequilibraría el no poder ni dirigirte la palabra.
Sea cual fuera tu decisión... no dejes que se enfríe
esta relación tan bonita que por ahora llevamos...
(si se puede, que mejore y llegue a un nivel más).

Así que... ¿qué dices?
Dama de brillantez, ¿cuál es tu decisión?
¿Te gustaría... estar conmigo
y dejarme compartir mis nuevas esperanzas contigo?































(si bien me volví a enamorar... ahora si se siente muy bien)


miércoles, 12 de septiembre de 2012

Pasadizo

Estaba en un salón oscuro. Parecía no haber nadie cerca. No veo ni mi propia mano. Solo oscuridad. Al parecer, este salón lleva a un pasadizo. Aún sigue oscuro. No sé… un escalofrío me recorre toda la espalda. Da miedo… mucho miedo.

¿Qué fue eso? Oí un grito. Venía de lejos, hacia el este. Pero igual, el muro me va a… Espera… esa brisa. ¿Estoy al aire libre? Rayos… parece que sí. Igual, no debo demostrar miedo. Si no va a ser peor.

El sol ni brillaba. Muy extraño le parecía. Era un sendero muy largo. Muchos ruidos alrededor. Sin darse cuenta, había caminado ya más de 5 kilómetros. Había abandonado el salón de donde había empezado para dar a un pasadizo al aire libre y; más tarde, dar a un laberinto alto de arbustos. Pero no era cualquier laberinto. Aquí, piezas de pared se alternaban con las enredaderas. Y para su mala suerte, solo había tocado la pared. Pobrecito… no se podía dar cuenta de dónde estaba. Hasta que…

¡Espera! ¿Y esto? Parece ser… ¿un arbusto? Ahora que lo pienso: estoy afuera porque se siente una brisa, algo placentera pero fría; y estos arbustos… estoy en un pasadizo de… ¡Ouch! Espera… una pared adelante y… más arbustos. Parecen dos senderos… Oh no… ¡ESTOY EN UN LABERINTO!

Efectivamente… En eso, los sonidos empezaron a sonar más fuerte. Gritos, aullidos, roces de metal… hervían la sangre de nuestro amigo. Aun así, intentó guardar la calma y buscar una salida.

Por aquí… no. Tampoco por aquí

¡ROOOAAAR!

¡Rayos! ¿Qué fue eso? De todas maneras no voy por… -¡AAARARGGRGARHAHHHHH!-¡AAA! Ok… debo irme de aquí. Esperen… ¿Quién está ahí?

-Hola… te estaba esperando… ¡Jaaajajjajajjajaaa!

¡AAA! Tú… ¿qué o quién eres?

-Qué o quién soy… Wow muchacho, en verdad tienes agallas para dirigirme la palabra.

Mejor me voy… siento como mi corazón golpea. La desesperación se apodera de mí. Sólo he de regresar por donde he venido. Pero… ¿qué rayos era eso? Se le oía una voz muy…

-Hola de nuevo… No te escapes, no hay a donde ir.

¡¡¡M@&%a!!! ¿Tan rápido es? Recuerdo que estaba corriendo rápido antes de sentirlo adelante mío. ¿O son varios? Bueno… a encontrar otra salida. Sé de que si me muevo, lo perderé.

Ay vaya… ¿cuánto habré corrido? Ya perdí la ilación de mi tiempo. Siento como si hubiera estado aquí horas. O quizá medio día ya. Igual, este laberinto se está volviendo peor. Me estoy cansando… mi estómago está vacío y mi futuro es incierto. ¡Au, mis ojos! ¿Qué es eso? ¿Un poco de luz? Al menos veo mis manos, pero sigue en penumbra. Wow… ¿tenía esas zapatillas? No recuerdo habérmelas pues…

-¡JAAAJAJAJAJAJA! ¡Hola! ¿Me extrañabas? ¡Já!

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHH!

Fue el momento más impactante de su vida, pensó. En ese momento de poca luz, el monstruo se le apareció ni bien levantó la cabeza. Parecía suspendido en el aire, con su cara pegada a él, pero invertido. Además, ese rostro era medio deforme, con muchos cortes, ensangrentados algunos; y la cara pintada de blanco, amarillo y rojo, alternándose con la piel muy maltratada. Además, le dio un corte de garra en su brazo izquierdo. El chico volteó lo más rápido que pudo y echó a correr. Mientras corría, y recordando esa cara entre sollozos y maldiciones llenas de terror, se dio cuenta de algo mucho peor…

Esa cara… se parecía a la suya.

Siguió corriendo y escuchó un ruido de metales de nuevo rozándose. Tanta atención le puso que no pudo evitar chocarse fuertemente con las paredes del laberinto. Pero estas habían cambiado: ahora las enredaderas y arbustos estaban con espinas muy agudas y las placas de pared estaban muy rasposas. Cada golpe resultaba en una herida, un raspón aún más doloroso y un rastro de sangre muy importante.

-Jijijijiji… jaaajajajaja… ¡JAAAAAAJAJAJAJA! ¿Aún crees poder escaparte de mí? ¡Já!

Esa risa fue suficiente. Lo desesperó aún más. Intentó correr para alejarse de ese sonido de metal y esos pasos. Lo que no se dio cuenta era que la penumbra titilaba a hacerse oscuridad pura. Como una estrella titila en el cielo, solo que con matices de oscuridad…

Y confusión en su cabeza.

Además, cuando se sentía algo lejos del monstruo de aquella cara, regresó a su mente un detalle más…

-¡Cierto! ¡Las otras bestias!

Idiota, no debiste haber gritado. ¿No sabes que al hacer eso das tu posición? ¿No sabes que al hacer eso le brindas una señal de desesperación a todo aquello que quiere hacerte daño y tragarse tus viseras una a una? ¿No te has dado cuenta que te acabas de dar sentencia de muerte, y una muy horrible y desagradable?

-Creo que sí…

Como si fuera poco, y efectivamente a esa advertencia, aparecieron 3 monstruos al frete de él. Dos de ellos eran grandes y grotescos, sacados de una película de terror de Hollywood, o de sus más horribles e insanas pesadillas. Botaban babas y sangre por su boca. Sus cuerpos estaban ensangrentados y magullados quién sabe por qué peleas que hayan tenido. El tercero era más pequeño, parecido a un velociraptor con aspecto más humanoide y con una cola muy larga y con púas. Además, lucía un aspecto más desgarrador.

Nuestro infortunado amigo los veía acercarse segundo por segundo, por efecto de la penumbra. Lo único que pudo hacer fue gritar aún más mientras se pegaba como un pobre perro sin escapatoria al arbusto de atrás de él, sin antes pincharse con las espinas. En un momento de lucidez mental, atinó a correr de ellos, olvidándose de lo que le podía venir después.

En fin, todo por vivir un poco más de tiempo…

Pero no contó con lo rápido del monstruo más pequeño. No llegó a contar más de 20 metros corriendo hasta que algo lo agarro por la cintura, le trabó las piernas y lo hizo caer, pegándole con una bolar maciza de púas en la espalda.

¡AAAAAAUUUUUUUUUUUUUUUUUU! ¡Bestia del demonio! Tú y tu maldita vida. ¡Déjame en paz! Ay, y yo sin poder ver. ¡Lárgate! ¡Que te largues!

-¡AGUAJJAJAJGUUUUUUUUUUUU!

¡AAAAAAHHH! ¿Cuál fue ese, mi brazo? Si… al menos aun tengo las piernas para correr. Pero esto duele mucho. Siento como la sangre corre de mi brazo y mis huesos los siento al aire… Eso si es que aun están pegados a mi cuerpo.

-¡ROOOOOOOOAAAAAAAAARRR!

¿Y eso? Tus amigos, ¿verdad, bestia pequeña? Aquí nomás quedo… Que detestable tener que ser comida de estas cosas.

-¿Tú, su presa? ¡JAAAJAJAJAJAJAJA! No tienes nada de resistencia, muchachito. ¿Y aun así optaste por dirigirme la palabra antes? ¡Já! Eres un completo idiota. ¿Escuchaste? ¡UN COMPLETO IDIOTA! ¿JAAAAAJA!

-¿Pero qué…?

En ese momento, el personaje de la extraña y macabra risa se acercó muy rápido. Se adelantó a nuestro amigo y empezó a descuartizar a todas esas bestias. Empezó con el más pequeño: con fuerza sobrehumana lo agarró del cuello, lo aventó contra una pared y le clavó sus dobles espadas de doble filo en todo su cuerpo como loco. Já, la ventaja de aparecer y desaparecer tu espada desde la palma de tu mano. Por último, le cortó la cabeza.

-¿Por qué me defiendes? –Viendo la escena entre penumbras vagas–Si antes parecía que me querías matar.

-¿Y dejarle esa diversión a estas cosas? Yo creo que no –con mucho sarcasmo respondió– Además, yo soy el rey de este lugar y deben aguantar lo que quiera hacer con ellos. Y, ¿sabes? A decir verdad…

-¿Qué cosa?

-Ya me había cansado de degollar monstruos… ¿Por qué no mejor… HUMANOS?

El chico intentó levantarse y escapar; Pero no podría por las heridas. Su brazo izquierdo estaba herido; su brazo derecho, a medio comer y su espalda, hecha añicos. Lo único que pudo hacer fue ver como el ser de las espadas mutilaba las dos bestias con notable agilidad y mucho sadismo; regando sus extremidades perdidas por el piso, destripándolos y desparramando cualquier cosa que saliera de ellos con mucha facilidad y una locura muy extraña, mientras demostraba su nada sana felicidad cuando alternaba risa con corte y destripamiento.

Acabado este “espectáculo”, el pobre muchacho, con las heridas abiertas y mucho más traumado, andó a correr a lo que pudo. Todo lo que pudo hasta que el personaje de la cara extraña lo alcanzara, con un encuentro similar al primero, pero empujándolo al suelo.

-Te dije que no te ibas a escapar… No te vayas.

-¡AAAAHHH!

-¡Jajajajaja! ¿Tanto miedo te doy? Pero si te he salvado de esas cosas… si bueno, ya sabes para que. ¡JAAAAAJAJAJAJAJA!

-De nuevo… ¿qué o quién eres?... Si me vas a matar al… menos dime…lo.

-Naaa, no lo creo. El vencido no tiene derecho a preguntarle algo al vencedor. Y no pienso decirte nada. Solo… mutilarte.

-¡Te lo exijo!

-¡Cállate que nunca mereciste mérito para exigirme nada! –Le mandó una patada que lo mandó a volar unos cuantos metros antes de pegar en un muro– Siempre fuiste un debilucho sin razón. Nunca mereciste mi respeto ni nunca te preocupaste en mi existencia. ¿Y así quieres que te revele ahurita, que te tengo a mi merced, quién soy?

-¿Qué tu existencia qué? Es la primera vez que te veo. No recuerdo haberte visto nunca antes. Ni siquiera como amigo imaginario ni nada. Espera…

-Ya te diste cuenta, ¿no? No soy nadie que has conocido de afuera de tu antro mental. Estoy ahí adentro. Resido ahí. Y me he forjado un pequeño reino… Un reino donde vive todo lo malo e inhumano de ti, aquellas cosas que reprimes con tu cordura y tu rectitud. ¡LO QUE ME ASQUEA DE TI!. Solo nos reprimiste… me reprimiste. Nunca te preocupaste por…

-¿Y qué esperabas? ¿Qué te saque? No sé ni siquiera qué eres, pero a lo que dices... eres cosas malas de mí. ¿Y así quieres que te permita salir?

-¡CÁLLATE! Si quieres saber, soy una de las peores cosas que hay dentro de la cabeza de un humano. Responde al límite de un humano y algo a lo demoníaco. Casi nunca me has usado… Uso muy bien la locura y todas las cosas malas de ti, ya las absorbí. Me dejaste ser fuerte, muchacho, aunque no me pusiste atención. ¿Ya sabes quién soy?

-No, pero espera, dame más tiempo y me daré cuen…

-¡MUY TARDE! Muere… duerme pronto que YO me alzaré… ¡JAAAAAJAJAJAJA!

-¡NOOOOOOOOOOOO! Soy más fuerte… debo… ¡DESPERTAR!

Un estoque con energías alrededor se acercó al cuerpo de nuestro amigo. La segunda espada iba con un corte horizontal, también con un aura de energía, que prometía cortarlo en dos. En eso…

-Hijo, hijo; Levántate. Has estado durmiendo dos días después de ese golpe. ¿Estás bien? Estás en el hospital y son las 2 a.m. Estoy aquí sola contigo, en tu propia habitación. ¡Ay, abre los ojos! ¿Cómo te sientes?

Oh… mi madre. Tiene lágrimas en los ojos. Al parecer todo terminó. Desperté antes de ese estoque. Pero… me pregunto: ¿y si le doy más razones para llorar? ¿Qué pasaría si… le desgarro la cara con mis garras? O… ¿si intento usar algo de mí alrededor para hacerla volar en pedazos?

mUchas opciones…

domingo, 9 de septiembre de 2012

Lo que hace el aburrimiento

Bueno... toy aburrido. Tengo que escribir un ensayo y un cuento... PARA MAÑANA!!!

Toy tan aburrido que no he dicho hola. Verdad... hola a todos.

De paso de estar aburrido y pensando, una amiga si ha hecho su video y... es gracioso. Tiene dosis de extraño, raro, fuera de sí... pero muy bueno. Y bueno... es su tarea y si logra la mayor cantidad de vistas, gana la máxima nota: 20. Así que... a ayudarla para vencer el aburrimiento.

Aquí ta el video (les dejo el link porque el video no entra)

Video....

Bueno... naa más por ahora. Si se han dado cuenta, estoy retomando la costumbre de escribir fines de semana. Ya nos veremos otro día.

Un saludo,
Jericó